Humberto Costa propone en EuroLat un marco birregional de cooperación para proteger los derechos de las personas migrantes

29/10/2026 | Agencia PARLASUR
Fecha 29/10/2026
Categoría Agencia PARLASUR

El Vicepresidente del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR) por Brasil, Humberto Costa, propuso avanzar hacia un marco birregional de cooperación migratoria entre Europa y América Latina durante el encuentro de EuroLat con la Sociedad Civil, celebrado el miércoles 28 de octubre en Santa Cruz de Tenerife, España. La reunión, realizada durante la XVII Sesión Plenaria Ordinaria de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat), fue copresidida por Costa y la eurodiputada española Ana Miranda Paz y tuvo como tema central "Contribución de los migrantes en la construcción de las sociedades europeas y latinoamericanas contemporáneas".

Durante el debate, ambos copresidentes coincidieron en destacar el papel de las personas migrantes en el desarrollo económico, social y cultural de ambas regiones, así como la necesidad de proteger sus derechos. Costa sostuvo que los migrantes "son coautores de las sociedades europeas y latinoamericanas que hoy conocemos", mientras que Miranda afirmó que "las personas migrantes son los verdaderos embajadores de nuestra alianza bilateral y bicontinental".

En su intervención, Ana Miranda Paz destacó los vínculos históricos entre Europa y América Latina y recordó la acogida que los países latinoamericanos brindaron a miles de europeos que emigraron durante períodos de guerra, crisis y dictaduras. Asimismo, cuestionó los discursos de odio y la instrumentalización política de la migración. "Hoy queremos hablar de migración no como un problema, sino como una solución, como una fuerza viva, creadora, como una fuerza transformadora que sostiene a nuestras sociedades", expresó. La eurodiputada también defendió la ampliación de las vías legales y seguras de movilidad y el respeto de los derechos humanos.

Por su parte, Humberto Costa destacó el significado histórico de celebrar el debate en las Islas Canarias, un territorio marcado por los movimientos migratorios entre Europa, América Latina y África. Recordó que, durante siglos, miles de familias partieron del archipiélago hacia América Latina, mientras que actualmente las islas constituyen uno de los principales puntos de llegada de personas que atraviesan el Atlántico desde las costas africanas.

"La historia de estas islas desmiente cualquier pretensión de que la migración sea un problema ajeno. Es, principalmente, el hilo que entreteje nuestras sociedades", expresó el Parlamentario brasileño. En este contexto, recordó que en 2024 se registraron casi 47.000 llegadas a Canarias y que, según estimaciones de organizaciones de la sociedad civil, miles de personas perdieron la vida durante la travesía.

A partir de esta realidad, Costa presentó un panorama de los movimientos migratorios internacionales y su contribución económica y social. Citó datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre la población migrante internacional y el volumen de remesas enviadas a sus países de origen, así como cifras sobre el desplazamiento forzado a nivel mundial.

"Nunca se conoció tan bien el valor económico de la migración y nunca fue tan instrumentalizada en el debate político", advirtió. En ese sentido, señaló que las restricciones a las vías legales no detienen la movilidad humana, sino que pueden desplazarla hacia rutas irregulares más peligrosas para las personas migrantes y más costosas para los Estados.

La experiencia latinoamericana y los desafíos compartidos

Al abordar la realidad de América Latina y el Caribe, el Vicepresidente del PARLASUR destacó que la región dejó de ser únicamente un territorio de emigración para convertirse también en un espacio de acogida y tránsito. Como ejemplos de las respuestas regionales, mencionó las iniciativas adoptadas frente al desplazamiento venezolano, los programas de regularización migratoria y el Acuerdo de Residencia del MERCOSUR.

También resaltó la importancia de la Declaración de Cartagena de 1984, que amplió los criterios de protección de las personas refugiadas, así como los avances de Brasil en materia de derechos migratorios. En particular, recordó que la Ley de Migración brasileña de 2017 sustituyó el enfoque de seguridad nacional por una perspectiva basada en los derechos humanos.

"Todavía tenemos mucho por hacer, sobre todo en el reconocimiento de títulos y en la integración territorial con capacitación, pero hicimos una elección clara: integrar en lugar de excluir", afirmó.

Respecto a las relaciones entre América Latina y Europa, Costa recordó que los movimientos migratorios han sido históricamente bidireccionales. Durante generaciones, los países latinoamericanos recibieron a europeos que buscaban refugio y oportunidades, mientras que hoy millones de latinoamericanos contribuyen al desarrollo económico y social de Europa.

En este contexto, el Parlamentario llamó la atención sobre los efectos de las nuevas políticas migratorias de la Unión Europea, particularmente en relación con los procedimientos de asilo y retorno. Si bien reconoció la competencia de las instituciones europeas para definir sus propias políticas, planteó la necesidad de establecer mecanismos de diálogo y consulta sobre aquellas decisiones que afectan directamente a ciudadanos latinoamericanos.

"Tenemos una asociación estratégica, cumbres Unión Europea-CELAC y esta Asamblea Parlamentaria. No tenemos, sin embargo, un marco común de movilidad humana", señaló.

Una propuesta de cooperación migratoria entre Europa y América Latina

Ante estos desafíos, Humberto Costa asumió el compromiso de impulsar una agenda de trabajo en EuroLat orientada a construir respuestas conjuntas en materia migratoria.

"Trabajaremos en el ámbito de EuroLat para sentar las bases de un marco birregional de actuación conjunta", anunció.

La iniciativa se articula en cuatro ejes: ampliar las vías regulares de movilidad laboral, académica y familiar; facilitar la portabilidad de derechos de seguridad social y el reconocimiento de títulos y cualificaciones profesionales; establecer garantías procesales mínimas y mecanismos de consulta cuando instrumentos como las listas de países de origen seguros o los acuerdos de retorno involucren a ciudadanos latinoamericanos; y desarrollar sistemas de información compartidos y comparables para orientar la elaboración de políticas públicas.

En esa línea, Costa destacó la posibilidad de aprovechar instrumentos de cooperación existentes, como el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social, y fortalecer el diálogo parlamentario para avanzar en la protección de los derechos de las personas migrantes.

Asimismo, subrayó la importancia de incorporar a las organizaciones sociales en la construcción de esta agenda. "En ese trabajo, la sociedad civil aquí presente no es espectadora. Es una socia indispensable", sostuvo.

Hacia el cierre de su intervención, el Vicepresidente del PARLASUR enfatizó la responsabilidad de los parlamentos de transformar el reconocimiento de la contribución de las personas migrantes en normas e instrumentos concretos de cooperación.

"Los migrantes no son una variable de ajuste ni un problema que deba trasladarse a otros. Son coautores de las sociedades europeas y latinoamericanas que hoy conocemos", expresó.

Para concluir, apeló a la memoria compartida de las migraciones atlánticas y a la dimensión humana de los movimientos migratorios: "De un lado y del otro del Atlántico, todos somos hijos de los barcos", afirmó. Con esa reflexión, convocó a los parlamentarios a asumir una responsabilidad común: "Ahora nos corresponde proteger esas historias y organizar el futuro".

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